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No es lo mismo una montaña rusa que…

No es lo mismo una montaña rusa que…

En Colombia acabamos de salir de un proceso electoral bastante complejo que ha dejado un sabor amargo en algunos de los electores, que pensaban que el cambio se avecinaba y que, con tantos candidatos de tan diferentes orígenes había realmente de donde escoger; parece ser que no pasó, evidencia de ello las quejas -principalmente en las redes sociales- tanto de los de derecha como los de izquierda. De todas formas, un tiempo antes me dediqué a la tarea de buscar videos e información que me ayudara a tomar una decisión ya que los debates estaban enfrascados en problemas lejanos a los programas de gobierno. En medio de esa búsqueda me topé con un reportaje (¿documental?) de la televisión danesa sobre Mockus y Peñalosa, los dos exalcaldes de Bogotá reconocidos por ser los artífices de cambiar positivamente a la ciudad (los dos candidatos presidenciales).

 

 

En este video se presenta la evolución de la ciudad y cómo el mandato de los dos alcaldes la influenció profundamente; pero más allá de eso me llamó la atención en la diferencia tan fuerte entre los dos. La más obvia, y que se marca expresamente en el video, es que mientras uno estaba orientado a la educación, con un gabinete principalmente académico, el otro se enfocaba en la ejecución, con un equipo de administradores y empresarios. Sin embargo esto era algo más profundo, una diferencia fundamental previa a la elección de cada uno de los dos, que entre otras cosas fueron competidores para el primer periodo de Mockus: su personalidad. Para comenzar, el Profe -como le decían a Antanas- llamó la atención de un auditorio difícil mostrando su trasero… digo para comenzar, pues posteriormente -en el mismo escenario- le pegó a un asistente que lo agredió y le quitó el micrófono, se disfrazó de superheroe, habló de modelos pedagógicos para la ciudad, cambió policías por payasos[1] entre otras muchas excentricidades. Las locuras del Profe, sin embargo, no lo alejaron de la gente -una sorpresa teniendo en cuenta que Bogotá era supremamente conservadora- que más bien lo percibía como una persona loca pero muy estudiada y que tenía ideas raras probablemente venidas de Europa. Por otro lado, Peñalosa siempre estaba en su puesto, no se salía de casillas, hablaba muy bogotano y era correcto y educado; remplazó los payasos por obreros y reconstruyó la ciudad. Fundamentalmente lo que estaba detrás era que uno era un profesor -de los buenos-, de los que quiere que uno llegue a la solución de los problemas, de los que quieren que sus alumnos dejen la dependencia y generen criterio propio; por otro lado estaba el jefe, el que sabe que es lo mejor, el que tiene el conocimiento y la visión panorámica del problema, el que está pensando en grande, el que tiene la cabeza en el futuro[2]. Me quedó sonando está diferencia tan importante, qué preferimos ¿un profesor o un jefe?

Un par de semanas antes vi otro video/conferencia/entrevista de Bill Gates y Steve Jobs en la que hablaban no solo sobre la relación entre los dos y sus respectivas compañías, sino también sobre el futuro. Más allá de la rivalidad percibida por el consumidor, en la conferencia se ve un fenómeno parecido al resaltado en el caso Mockus/Peñalosa; una actitud diferente hacía las preguntas, una forma de resolver los problemas  de manera diferente, una forma de expresarse diferente y, en últimas, otra personalidad. Uno se siente mucho más cercano, contando historias de manera más humana, mientras que el otro se enfrenta a las preguntas con datos técnicos y referencias que lo hacen parecer más frío -a pesar de sus chistes-. Por un lado, Jobs habla -y vende- como si fuera su amigo early adopter[3]que ya compró el dispositivo y sabe cuáles son sus ventajas[4] y posibles aplicaciones, habla calmadamente y  siempre en tono de consejo, mientras que Gates es muchísimo más acartonado y tiene el tono de vendedor de seguros -esto es lo que usted necesita-, siendo mucho más técnico y preciso, pero casi robótico. Por un lado está lo sensorial de Apple, por otro está el músculo de Microsoft.

 

Esta es la forma en la que la gente se quejó de la actitud de Microsoft y sus políticas de distribución y conexión permanente

No se puede decir que la manera en que se expresa Gates, y Microsoft sea mala per se, de hecho su fuerte está en el mercado empresarial en donde este tipo de comunicaciones -serias y acartonadas- son las que resultan más confiables. No, el problema es que Microsoft tiene la mal costumbre de tratar al consumidor con un tufo de I know better[5] que hace sentir a sus consumidores obligados a. Claro, sus opositores han sabido siempre sacarle provecho y ellos han tenido que retractarse en más de una ocasión[6], siendo víctimas de su propia arrogancia[7].

 

Así sacó provecho la competencia de la falta de tacto de Xbox

Estos dos ejemplos que a primera vista parecen ser tan lejanos tienen algo en común, los dos abordan temas que dan la posibilidad de evidenciar un problema y dos soluciones diferentes de acuerdo a la personalidad de cada sujeto -o compañía si es el caso-. Igualmente, ambas me dejaron pensando en dos cuestiones particulares: la primera, lo interesante que resulta ver la proyección de la personalidad del fundador/director en su compañía , independientemente de su tamaño o sector. Segunda, que a diferencia de las matemáticas, en la comunicación el orden de los factores sí afecta el producto. Muchas veces lo repetía en clase -con otro dicho menos santo- no es lo mismo una montaña rusa que una rusa en una montaña.

 

 

[1] Algunos dirán que son casi lo mismo, pero la verdad es que terminaron siendo más eficaces los payasos y mimos que los policías ¿le tendremos más miedo al ridículo que a la ley?

[2] Ya sé que sueno como si estuviera convencido, pero para efectos del argumento no quiero entrar en debates de realidad o de pertinencia de las obras.

[3] Término usado en la curva de la adopción de la innovación de Roger Bell, que lo define como la persona que está más dispuesta a hacer parte de la innovación.

[4] Nunca sus desventajas

[5] Yo sé que es lo mejor

[6] Puede que no sea una retracción en el sentido literal, pero si son pasos hacia atrás en sus propuestas, para citar algunas: Windows 8/W8.1, Políticas DRM, Kinect v2, W Vista.

[7] Tanto a Microsoft como a Peñalosa

 

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